Bosque Protector Cerro Blanco – Guayaquil (Ecuador)

El Bosque Protector Cerro Blanco, gestionado por la Fundación Pro-Bosque, es un bosque seco en el mismo Guayaquil que alberga joyas de la biodiversidad ecuatoriana. Con 6078 hectáreas a día de hoy, constituye el último reducto para un sinfín de especies que han sido recluidas por la ciudad a bosques protectores como éste. Un bosque que protege y alienta la existencia de especies en peligro crítico como el Jaguar de Occidente (Panthera onca centralis), el Mono Capuchino Blanco de Occidente (Cebus albifrons aequatorialis) el Papagayo de Guayaquil (Ara ambiguus guayaquilensis) o el Gavilán Dorsigris (Lencopternis occidentalis), y especies en peligro como son el Colaespina Cabecinegruzca, la Paloma Ventriocraceo, la Amazona Frentirroja, el Venado Cola Blanca de la Costa o el Mono Aullador de la Costa.

El Bosque Protector Cerro Blanco posee a su vez un vivero espectacular repleto de especies nativas del bosque seco, que es semillero no solo de labores de reforestación y restauración de áreas internas del bosque, sino también de áreas aledañas y  de toda iniciativa que quiera plantar los retoños en sus tierras.

Entre sus programas de conservación son de especial mención el Control y Vigilancia para la prevención de tala y caza ilegal, el Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna, sus Programas de Voluntariado donde participan estudiantes de diversas universidades locales y extranjeras, sus programas de Educación Ambiental que colabora con colegios de la región, los Campamentos para niños en los que se enseñan valores de conservación por el medio ambiente, y el mencionado programa de Restauración Forestal gracias al cual se vuelven a ver especies que se consideraban desaparecidas de la región.

Todo esto es llevado por un personal con un grandísimo corazón y amante del bosque, que dedica sus horas a hacer de este lugar un rincón mágico cada vez más grande y más cercano a los suyos y a la gente de Guayaquil.

Durante nuestra estancia en el Bosque Protector Cerro Blanco asesoramos en proyectos de gestión de residuos sólidos y educación ambiental, lo que derivó en la creación de una serie de paneles educativos que pronto serán colocados en la zona de acampada, y animarán los visitantes a ser más responsables con el uso y manejo de plásticos y envases.

Nos marchamos de Guayaquil con una increíble experiencia a nuestras espaldas, habiendo podido descubrir y colaborar en este maravilloso ambiente.

Mil gracias de corazón al Ingeniero Eric Horstman por confiar en nosotros, a Tania Rios por introducirnos en este maravilloso bosque, a Don Edgar por su inagotable conocimiento acerca de la flora ecuatoriana y su cultivo, a Mauricio y a Ivette por compartir con nosotros el hogar de los voluntarios y mostrarnos todos los rincones del bosque, y a todo el resto del personal de Cerro Blanco (Ing. John, Ing. Andrés, Paul, Susana, Armando, Mariano, Giovanni, y un largo etcétera) por ayudarnos e interesarse tanto por nuestro trabajo.

 

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